KONY Nutrición
miércoles 25 de abril de 2018
TIPS KONY STEVIA

Cómo controlar la ansiedad


La función de la ansiedad es movilizar al organismo, mantenerlo alerta y dispuesto para intervenir frente a los riesgos y amenazas, de forma que no se produzcan o se minimicen sus consecuencias. La ansiedad, pues, nos empuja a tomar las medidas convenientes (huir, atacar, neutralizar, afrontar, adaptarse, etc.), según el caso y la naturaleza del riesgo o del peligro.  


La ansiedad, entonces, como mecanismo adaptativo, es buena, funcional, normal y no representa ningún problema de salud. Sin embargo, en algunos casos este mecanismo funciona de forma alterada, es decir, produce problemas de salud y, en lugar de ayudarnos, nos incapacita.


Hoy te brindamos una serie de recomendaciones de cómo combatir la ansiedad. Son algunas estrategias prácticas que te van a ayudar a que sea más fácil escapar de este tan temido trastorno psicológico.

  • Comprendé el mecanismo de la ansiedad
 

Es necesario entender la ansiedad para lograr controlarla. La ansiedad es un mecanismo de supervivencia ante situaciones que el cerebro percibe como peligrosas. Las sensaciones corporales son reacciones normales del cuerpo, no son perjudiciales en sí mismas. Un mecanismo que está preparado para “salvarnos” del peligro no puede al mismo tiempo realizarnos ningún daño. Pensá lógica y racionalmente acerca de la ansiedad. No te asustes de la ansiedad y poco a poco va a desaparecer.

 
  • Aceptá lo que está pasando. No intentes huir
 

Si esperás el tiempo suficiente, el miedo va a desaparecer. De esta forma, vas a aprender a poner en práctica el control de la ansiedad. Sin embargo, si abandonás la situación siempre vas a pensar que la ansiedad puede más que vos. Esta es la gran trampa de la ansiedad, la evitación. ¡Enfrentala, comenzá a tomar el control sobre ella!

 
  • Respirá lenta y profundamente
 

Utilizá la respiración abdominal, para relajarte física y mentalmente e ir tomando el control de la situación. Si respirás pausadamente te ayudará a equilibrar el organismo y recuperar las energías necesarias para hacer frente a tu día a día.

 
  • Hablá y expresá lo que sentís
 

Intentá exteriorizar sus sensaciones, sus miedos. Como ocurre con una olla a presión, necesitás válvulas de escape; si no le quitas la válvula para que suelte la presión llega un momento en el que explota. Expresá cómo te sentís a menudo, no esperés a estallar. No acumules tensiones, ¡Desahogate con frecuencia!

  • Aprendé a ser asertivo/a
 

O lo que es lo mismo, a buscar el equilibrio entre los demás y vos. Tenés derecho a decir lo que pensás. Olvidate de lo que piensa la gente, se vos mismo/a porque dar mucha importancia a lo que piensen los demás siempre crea tensión y resta libertad.

 
  • Descansá
 

Dedicá tiempo suficiente a descansar y a tener las suficientes horas de sueño. El cuerpo humano necesita reponer energías día tras día. El descanso es necesario para darle un respiro a nuestra mente

  • Realizá actividades que te gusten
 

El estado anímico es un equilibrio entre los aspectos negativos que tenemos a lo largo del día, preocupaciones, obligaciones, etc. y aquellas actividades que nos resultan agradables: dar un paseo, charlar con amigos/as, pintar, hacer manualidades, etc.

 

Realizar actividades agradables no resultan solo una afición sino una necesidad. Todos/as necesitamos dedicar tiempo a actividades que nos hagan sentir bien. Además de mejorar nuestro estado anímico, sirven de ayuda para sentirnos menos ansiosos.

  • Estar activos/as físicamente
 

El ejercicio físico elimina el exceso de activación de la ansiedad y favorece la relajación muscular. Pero no sólo hacer deporte puede ayudarnos a sentirnos menos ansiosos. También realizar actividades que requieran movernos, como puede ser caminar, pasear, jugar con los chicos, planear actividades, etc. La pasividad alimenta la ansiedad, gastá el exceso de energía que tienes en tu organismo.

  • Cuidá la alimentación
 

Lo que comemos y cómo lo comemos tiene una influencia directa en nuestros estados de ánimo. Realizar dietas equilibradas y variadas, mejora tanto la salud física como el bienestar emocional. ¡Somos lo que comemos!

 

¿Te gustó el post?




¡DEJANOS TU COMENTARIO!

Nos encantan los comentarios, sean elogios o críticas seguro nos ayudarán a crecer.


Por favor, compruebe haber rellenado los campos obligatorios ×

Por favor, compruebe la dirección de correo electrónico de nuevo ×

Su mensaje no pudo ser enviado, inténtelo nuevamente en unos minutos... ×

Su mensaje ha sido enviado con éxito! ×